Cómo reforzar el sistema inmunológico con vitaminas


A diario, los medios de comunicación nos bombardean con un sinfín de anuncios publicitarios que prometen un “sistema inmunológico fuerte”, especialmente en determinadas estaciones del año, a quien toma un determinado producto o recurre a cualquier otra fórmula mágica. Pero, ¿realmente son efectivos a la hora de reforzar el sistema inmunológico?

En este post, los especialistas de Nutreia - compañía especializada en Organic Life Solutions-, además de profundizar acerca de qué es el sistema inmunitario, cuáles son los órganos que lo componen y cómo funciona, enumeramos las vitaminas más importantes para fortalecer el sistema inmunitario y, por lo tanto, mantener nuestro organismo a salvo de las enfermedades derivadas de un sistema inmunológico débil.

 

¿Qué es el sistema inmunológico?

El sistema inmunológico, también conocido como sistema inmunitario, es el conjunto de órganos y células que integran nuestro organismo, cuyo objetivo es el de defendernos de microorganismos, y demás sustancias que puedan derivar en enfermedades u otras alteraciones.

 

¿Cómo funciona el sistema inmunológico?

En definitiva, la función principal del sistema inmunológico es la de actuar como defensa natural de nuestro cuerpo contra las infecciones.

Este complejo mecanismo que nos permite relacionarnos con el exterior (con todas las amenazas que ello conlleva) y mantenernos sanos, está formado por la médula ósea, el bazo, el timo, la sangre (glóbulos blancos o leucocitos), el tejido linfático o los ganglios, la piel y las mucosas, entre otros.

Y ¿cómo funciona el proceso inmunológico? A modo de resumen, si nuestro sistema inmunitario procede correctamente tiene la capacidad de detectar una serie de señales que le advierten de la existencia de agentes infecciosos. Es en este momento cuando nuestro cuerpo activa la llamada “respuesta inmunitaria”, un conjunto de estrategias defensivas para combatir bacterias, virus y otras sustancias que parecen extrañas y dañinas para nuestra salud. Así, a medida que aumenta nuestra edad solemos padecer menos infecciones, puesto que el sistema inmunológico tiene más experiencia a la hora de reconocer y hacer frente a dichas amenazas.

 

Las consecuencias de un sistema inmunitario débil

Nuestras defensas pueden verse afectadas por varios factores. Por ejemplo, cuando modificamos las rutinas diarias a las que estamos acostumbrados (los horarios de las comidas o de sueño) o algunos cambios estacionales, así como edades extremas de la vida. La contaminación y otros elementos químicos tóxicos también suponen un constante desafío para nuestra salud.

Llegados a este punto, es muy importante que tengas en cuenta que hay muchos enemigos del sistema inmunitario pero, a diferencia de los detallados anteriormente, sí puedes actuar sobre ellos. De hecho, la mayoría de las afecciones del sistema inmunológico se pueden prevenir. Por ello, desde Nutreia, te animamos a seguir las siguientes recomendaciones para mejorar el sistema inmunológico:

  • Seguir una dieta equilibrada y saludable.
  • No fumar ni consumir alcohol u otras sustancias tóxicas.
  • Reducir notablemente el consumo de cafeína, a poder ser a cero.
  • Practicar ejercicio físico de forma periódica y moderada.
  • Controlar y aprender a gestionar los niveles de estrés.

Pero, ¿cómo sabemos que estamos bajos de defensas? Obviamente aconsejamos que te hagas una analítica de sangre anualmente, donde se verá reflejada cualquier posible carencia. Aunque existen ciertos síntomas que pueden darnos algunas pistas de que nuestro sistema inmunológico está debilitado. Por ejemplo, la aparición de pupas en los labios, la fragilidad del cabello, sentirnos más cansados de lo habitual, dolores musculares sin haber practicado ejercicio o algunas heridas que tardan más en cicatrizar.

Nuestro cuerpo nos está diciendo claramente que necesitamos optimizar nuestras defensas. Pero, ¿cómo reforzar el sistema inmunológico? A continuación, te explicamos todas las claves.

 

Vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico

Una alimentación equilibrada y saludable, que contenga el aporte de vitaminas  necesario, es el mejor aliado para mejorar nuestro sistema inmunitario. ¿Por qué? Las vitaminas son imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, interviniendo en el proceso de obtención de energía a partir de los alimentos, haciendo posible que nuestro organismo haga frente a posibles infecciones, entre otras funciones.

Aunque no debes olvidarte del resto de consejos que te hemos facilitado en el apartado anterior, la alimentación debe ser rica en: cítricos (naranja, limón, mandarina), hortalizas como el ajo y la cebolla, huevos, alimentos antioxidantes (la remolacha, el brócoli, o la granada), alimentos fermentados (el yogur, el queso y el kéfir), el jengibre y demás alimentos con dosis elevadas de vitaminas A (los productos rojos y verdes, así como la zanahoria o la calabaza), vitamina B (legumbres y cereales, además de en lácteos o en determinados pescados) y vitamina E (aceite de oliva o en los frutos secos).

En este sentido, ¿cuáles son las mejores vitaminas para mejorar el sistema inmunológico? Para subir las defensas es indispensable que nuestro organismo tenga unos niveles óptimos de vitamina A, vitamina C y vitamina E. Si no lo logramos con la alimentación, te recomendamos recurrir a los multivitamínicos. No te pierdas nuestro artículo “¿Qué son los multivitamínicos?” e infórmate sobre sus beneficios para la salud.

 

Suplementos multivitamínicos de Nutreia

Aprovechamos la ocasión para comentarte que los suplementos multivitamínicos de Nutreia están desarrollados para mejorar nuestro bienestar general. Mejoran el funcionamiento de nuestro sistema nervioso e inmunitario, del mismo modo que cuidan nuestro corazón y controlan los niveles óptimos de azúcar en sangre. Además, gracias a la coenzima Q10 y el ácido R-lipoico ayudan a la formación de colágeno, previniendo el envejecimiento prematuro y protegiendo las células ante la oxidación natural.  Estas moléculas refuerzan nuestras uñas, cabello y piel. Por último, son las responsables de combatir el cansancio físico y mental.

Ahora que ya sabes su importancia, ¿a qué esperas para reforzar el sistema inmunológico?